A Christmas Greeting – Un Saludo de Navidad

December 24, 2015

My Dear Brothers and Sisters in Christ,

I extend to you and your family my most prayerful wishes for a holy and blessed Christmas! I am very glad that you will be able to join us for Christmas Mass this year. Perhaps you come every week to Mass, or you are visiting family members in our community, or maybe you come once or twice a year on the important Holy Days of Christmas and Easter. Whatever the case, you are all equally welcomed and loved.

We will all be happy to see you here, not as a visitor, but as a member of our parish family!

I have prayed throughout this Advent Season that each one of you would find an opportunity to reflect on your faith and your relationship with the Lord Jesus Christ and His Church. Our heart’s deepest longing, whether we are conscious of it or not, is ultimately a longing for God. God, our Father, has fulfilled what our hearts long for in the person of Jesus Christ, who comes to us at Christmas as a tender, vulnerable child.

In the midst of all the personal challenges and concerns of our daily lives, the love of God the Father is made manifest to us in the wonderful gift of His Son, Jesus. With the angels in Bethlehem, our faith moves us to sing: “Glory to God in the highest and peace to His people on earth!” We recognize that true peace on earth flows from our recognition and praise of God in our hearts.

Christmas has a way of bringing to Mass friends and family members who, for various reasons, have not seen each other for months or years. What a wonderful and grace-filled opportunity to renew friendships and family ties; and to begin anew a prayerful relationship with the Lord and His faith community. With a grateful heart, I extend to all of you an open, warm welcome. I pray that together, we may grow in strength and grace and come to celebrate God’s presence in our lives and His dominion over all things of this world.

May our Lord Jesus Christ, born in Bethlehem, bless you, your families and loved ones this Christmas Season. May Mary, the Mother of the Child Jesus and our Mother, watch over you and our beloved parish of Saint Elizabeth now and throughout the New Year.

I hope to meet each of you at Church. May Christ abide in your hearts always!

Fr. Modesto Lewis Pérez

24 de diciembre de 2015

Mis Queridos Hermanos y Hermanas en Cristo,

¡Les extiendo a ustedes y a sus familias mis oraciones y mis más sinceros deseos para una Navidad santa y llena de bendiciones! Me alegro muchísimo que podrán acompañarnos para la Misa de Navidad este año. Quizás ya vienen a misa cada semana; o quizás están visitando familia en nuestra comunidad; o quizás vienen solamente una o dos veces al año, durante los días festivos de Navidad o Pascua. Sea lo que sea, son igualmente bienvenidos y amados.

Nos sentiremos dichosos y bendecidos de tenerlos con nosotros, no como visitante, sino como un miembro más de nuestra familia parroquial.

He orado todo este Adviento para que cada uno de ustedes encontraran la oportunidad de reflexionar acerca de su fe y de su relación con el Señor Jesucristo y con la Iglesia. Los más profundos anhelos de nuestros corazones – estemos consientes de ello o no – son, a final de cuentas, una búsqueda de Dios. Y Dios, nuestro Padre, nos ha regalado lo que nuestros corazones anhelan en la persona de Jesucristo, quien llega a nosotros en Navidad como un niño, tierno y vulnerable.

En medio de los retos personales y de las preocupaciones de nuestra vida diaria, el amor de Dios Padre se ha manifestado en el maravilloso regalos de su Hijo, Jesús. Por eso, junto con los ángeles en Belén, nuestra fe nos impulsa a cantar: “¡Gloria a Dios en el Cielo y en la tierra paz a los hombres que aman el Señor!” Reconocemos que la paz auténtica surge de nuestros corazones cuando aceptamos y alabamos a Dios.

La Navidad con frecuencia reúne y trae a Misa a familiares y amigos que por una razón u otra, no se han visto por meses o años. ¡Qué maravillosa y bendita oportunidad para renovar la amistad y los lazos familiares; y también para renovar nuestra relación con el Señor y con su comunidad de fe! Con el corazón lleno de agradecimiento, les ofrezco una cálida bienvenida. Y le pido a Dios, nuestro Señor, que juntos podamos crecer en su Gracia al celebrar la presencia de Dios en nuestras vidas y su dominio sobre todas las cosas de este mundo.

¡Qué nuestro Señor Jesucristo, nacido en Belén, los bendiga a ustedes, sus familiares y amigos en esta Navidad! Y que María, la Madre del Niño Jesús y nuestra Madre, los cuide y proteja nuestra amada parroquia de Santa Isabel ahora y durante todo el año venidero.

Espero verles y saludarles en Misa. ¡Qué Cristo abite en sus corazones siempre!

Padre Modesto Lewis Pérez